El candidato al Gobierno Regional de Puno, Juan Carlos Aquino Condori, más conocido en el mundo político como «Chinchilico», tendrá que recurrir a sus mejores rezos y contactos para que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) le dé una segunda oportunidad.
Es que el Jurado Electoral Especial de Puno (JEE) declaró improcedente la lista de consejeros regionales de su partido, Progresemos, dejando su candidatura al borde de caer al abismo.

Los pecados del equipo de Chinchilco
El JEE encontró varias irregularidades que el partido no pudo subsanar a tiempo: Candidatos que no pasaron por elecciones primarias: La ley exige que todos los inscritos hayan participado en los comicios internos. Progresemos quiso colar a reemplazos sin justificar bien.
El caso de Medaly Ariana Chauca Obregón: El partido dijo que fue un error al escribir su DNI y que la verdadera era Oriana Hadiwich Choqueluque Pacha, pero no presentaron pruebas de la corrección antes del plazo final.
El caso de Eloy Indalecio Nina Ventura: Lo metieron para reemplazar a Edver Ciro Ccosi Ccosi, pero tampoco acreditaron bien el cambio.
Cuota nativa incumplida: No respetaron el porcentaje de candidatos de comunidades nativas.
Candidata fuera de su jurisdicción: Intentaron inscribir a una accesitaria para San Román que no nació ni vive allí.
El JEE de Puno calificó la situación como insalvable y decidió declarar improcedente toda la lista.

El último cartucho: apelar al JNE
Pero Aquino no se rinde. Su equipo legal ya anunció que presentará un recurso de apelación ante el Pleno del JNE. Tienen solo 3 días para hacerlo.
Ahora todo depende de que los magistrados del JNE revisen el caso y le den la razón a Progresemos. Si confirman la decisión del JEE, Chinchilco se queda sin candidatura para las elecciones de 2026.
¿Brujería o papeles?
En los pasillos políticos de Puno, muchos se preguntan si Aquino confiará más en sus «rezos a Chinchilco» —una figura que él mismo ha invocado en campaña— o en su equipo de abogados. Lo cierto es que el tiempo corre y el JNE tiene la última palabra.
Por ahora, Chinchilco reza y espera, junto a su perro. El veredicto final definirá su futuro político.




