Miles de productores arroceros iniciaron este lunes 25 de mayo un paro nacional indefinido para exigir medidas urgentes frente a la crisis que atraviesa el agro peruano. En Arequipa, agricultores de los valles de Camaná, Majes, Tambo y Ocoña confirmaron su participación en la jornada de protesta y no descartaron el bloqueo de carreteras como parte de sus acciones de presión.
La movilización surge en medio del creciente malestar por el ingreso masivo de arroz importado, situación que —según los gremios agrarios— ha desplomado el precio del producto nacional y colocado a miles de familias productoras en una situación económica crítica. Entre sus principales demandas también figura la salida del ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Felipe Meza Millán, además de la declaratoria de emergencia para el sector.
Productores denuncian competencia desigual por importaciones
La protesta en Arequipa tiene como principal punto de concentración la provincia de Camaná, donde dirigentes y agricultores coordinarán las medidas de lucha y eventuales restricciones al tránsito.
Los productores sostienen que el aumento de las importaciones de arroz genera una competencia desigual que golpea directamente a la producción local. Mientras el arroz extranjero ingresa al mercado con menores costos, los agricultores peruanos enfrentan un escenario marcado por el incremento sostenido de insumos, mano de obra y transporte.
De acuerdo con datos de la Sociedad Agrícola de Arequipa (SADA), la región cuenta con cerca de 60 mil agricultores y al menos un 20 % se encuentra directamente afectado por la crisis arrocera.
La actividad tiene especial relevancia económica en los valles de Majes, Camaná y Ocoña. Solo en Majes existen más de 6 mil hectáreas dedicadas al cultivo de arroz, actividad que representa el sustento principal de cientos de familias.
Costos de producción reducen rentabilidad del agro
El presidente de la SADA, Jaime Huerta Astorga, advirtió que el sector atraviesa una situación insostenible debido al aumento de los costos de producción.
Según explicó, la mano de obra agrícola pasó de S/ 60 diarios a montos entre S/ 120 y S/ 150 por jornada, mientras que los fertilizantes registraron un incremento de aproximadamente 100 a 160 dólares por saco.
A ello se suman gastos vinculados al combustible, transporte, maquinaria agrícola y mantenimiento de infraestructura de riego.
Los agricultores afirman que una campaña de arroz puede demandar inversiones cercanas a S/ 30 mil, pero al momento de comercializar la cosecha muchas veces apenas logran recuperar parte del capital invertido o incluso registran pérdidas.
Para los dirigentes, esta combinación de menores precios y mayores costos está empujando a numerosos pequeños y medianos productores al endeudamiento y al abandono progresivo de la actividad agrícola.
Agricultores exigen compras estatales y emergencia agraria
Otra de las principales críticas del sector apunta al rol del Estado en la compra de alimentos para programas sociales.
Los productores cuestionan que iniciativas de asistencia alimentaria no prioricen el arroz nacional pese a su capacidad de abastecimiento y calidad productiva.
Desde los gremios consideran que la compra estatal podría convertirse en un mecanismo de alivio económico para el agro y ayudar a estabilizar el mercado interno.
En ese contexto, el paro también incorpora el pedido de declaratoria de emergencia agraria, medida que —según los dirigentes— permitiría atender las pérdidas acumuladas y diseñar políticas más efectivas para proteger la producción nacional.
Protesta cuenta con respaldo de regiones arroceras
El paro indefinido no se limita a Arequipa. Organizaciones agrarias de regiones como Lambayeque, Piura, San Martín, La Libertad y Cajamarca anunciaron su respaldo a la medida.
Los gremios coinciden en que la situación del arroz refleja un problema estructural del agro peruano, donde miles de productores enfrentan dificultades para competir y sostener sus actividades frente al mercado internacional.
Mientras avanzan las coordinaciones para las protestas, persiste la expectativa sobre una eventual respuesta del Ejecutivo y la posibilidad de que las movilizaciones escalen con bloqueos parciales de vías en distintos puntos del país.
