La violencia sexual en Arequipa alcanza niveles alarmantes. Solo en lo que va del 2025, se han registrado 805 víctimas de agresión sexual, según cifras del portal especializado Warmi Ñam. Este sombrío panorama se agrava con el reciente caso del docente Raúl Lozano B. (36), del colegio privado Lord Byron, quien enfrenta una orden de prisión preventiva por nueve meses tras ser acusado de violar a una estudiante de 13 años.
Víctimas cada vez más jóvenes
Del total de casos reportados, 751 corresponden a mujeres y 54 a varones. El informe revela una tendencia inquietante: 32 de las víctimas tienen menos de cinco años de edad, y 124 se encuentran en el rango de 6 a 11 años, la mayoría niñas. En el grupo etario de 12 a 17 años se concentran 304 denuncias, en su mayoría aún en proceso de investigación por parte del Ministerio Público.
El impacto de la violencia sexual también se extiende a la población adulta: 333 víctimas son mayores de edad, incluidas 11 mujeres de más de 60 años, lo que evidencia que este delito afecta a todos los grupos etarios sin distinción. Seis hombres mayores también figuran entre las personas violentadas.
Institución educativas en la mira
El entorno educativo se encuentra particularmente expuesto. Hasta el 5 de junio, se han reportado 59 casos de agresión sexual dentro de instituciones escolares, un dato que genera creciente preocupación entre padres de familia y autoridades locales. La presunta violación en el colegio Lord Byron ha detonado una ola de indignación que exige respuestas contundentes.
Urge acción inmediata
La creciente incidencia de violencia sexual en Arequipa exige una respuesta integral del Estado. Especialistas y organizaciones de derechos humanos insisten en la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, protección y sanción, además de asegurar el acompañamiento psicológico y legal a las víctimas.
La sociedad civil, junto a las autoridades judiciales, educativas y policiales, debe articular esfuerzos urgentes para frenar esta ola de abusos. Las cifras no solo representan estadísticas: son vidas marcadas por la violencia y el abandono institucional.




