La activista Maruja Inquilla, famosa por liderar la «Marcha de Lima» junto a los puneños que inundaron la capital pidiendo la renuncia de Dina Boluarte, ahora se autoproclama «candidata a Senadora» por el Partido Verde. Pero hay un problemita… ¡la ley electoral peruana no se la cree!
Resulta que, según la nueva normativa, para ser senador hay que haber sido congresista o diputado electo antes. Y nuestra protagonista, aunque batalladora, nunca ha sido elegida por votación popular para ningún cargo. O sea, ¡su candidatura al Senado es como querer postular al Miss Perú sin haber ganado ni el Miss Coata!
Pero Maruja, fiel a su estilo, ya se lanzó con todo en un mensaje, presentando a Alex Gonzales Castillo como su candidato presidencial y declarando: «Yo, Maruja Inquilla, activista ambiental, los acompañaré como senadora para ese verdadero cambio». ¡Qué nobleza! Lástima que el Jurado Nacional de Elecciones no va a validar su sueño senatorial.
¿Qué pasó aquí? Parece que nuestra abanderada puneña se saltó la lectura de la ley electoral o quizás pensó que con puro coraje ambientalista bastaba. Error. Lo único que logró fue demostrar que, antes de lanzarse a un cargo público, hay que leer las reglas del juego.
Mientras tanto, su partido ya la muestra como abanderada: ¿Ignorancia o estrategia?» (Crítica a la falta de asesoría o posible maniobra mediática)
Moraleja: Si quieres ser senadora, primero analiza la ley, Maruja. Por ahora, tu destino real es Diputada… si es que el electorado puneño te perdona este autogol legal.




