Las autoridades de Brasil interceptaron ocho camiones que transportaban aproximadamente 260 toneladas de madera procedente de Bolivia, en una operación antidrogas que podría convertirse en uno de los mayores golpes al narcotráfico registrados en la región.
El procedimiento fue ejecutado en el marco de la denominada Operación Escudo Maderero, una acción coordinada entre organismos brasileños, con apoyo de agencias de Estados Unidos y del Servicio Nacional de Aduanas de Bolivia, tras el intercambio de información de inteligencia sobre posibles rutas utilizadas por organizaciones criminales.
Según informaron las autoridades brasileñas, los vehículos fueron intervenidos el domingo 21 de junio en las ciudades fronterizas de Corumbá, en el estado de Mato Grosso do Sul, y Cáceres, en Mato Grosso. Cuatro camiones fueron retenidos en cada localidad, todos transportando cargamentos de madera que, en conjunto, superaban las 260 toneladas.

Sospechan que la droga estaba impregnada en la madera
Las primeras investigaciones apuntan a que las organizaciones criminales habrían utilizado una modalidad cada vez más sofisticada para ocultar sustancias ilícitas: la impregnación de cocaína en materiales de exportación, como la madera.
De acuerdo con los organismos de control, este método permite dificultar la detección durante las inspecciones convencionales, ya que la droga puede mezclarse o adherirse a la estructura del material transportado, requiriendo análisis especializados para su identificación.
Las estimaciones preliminares manejadas por los investigadores señalan que el cargamento podría contener entre 20 y 50 toneladas de cocaína, aunque las cantidades exactas aún deberán ser confirmadas mediante peritajes técnicos y pruebas de laboratorio.

Caso estaría vinculado a decomiso similar en Chile
Las autoridades también investigan una posible conexión con un reciente operativo realizado en Chile, donde fue detectado un esquema similar de ocultamiento de droga en cargamentos de madera.
Según información compartida por agencias estadounidenses, ambas operaciones tendrían elementos en común y podrían estar relacionadas con una misma estructura de producción y distribución de narcóticos con origen en territorio boliviano.
La investigación continúa en desarrollo y las autoridades de los países involucrados buscan determinar la magnitud real de la red criminal, así como identificar a los responsables del presunto envío internacional de droga mediante cargamentos aparentemente legales.
De confirmarse las estimaciones preliminares, el caso podría convertirse en uno de los mayores decomisos de cocaína detectados en Sudamérica durante los últimos años.







