El Congreso de la República aprobó una nueva ley que modifica el sistema de licencias de conducir por puntos, incorporando medidas más estrictas para sancionar a los conductores infractores, pero también mecanismos orientados a la reeducación y recuperación de puntos con el objetivo de fortalecer la seguridad vial en todo el país.
La iniciativa fue respaldada por amplia mayoría y busca reducir la reincidencia en infracciones de tránsito mediante un modelo que combina sanciones progresivas, capacitación obligatoria y evaluaciones especializadas para quienes acumulen faltas en su historial de conducción.
Conductores reincidentes enfrentarán suspensiones más severas
Uno de los principales cambios establece que los conductores que acumulen 100 puntos en su récord serán sancionados con la suspensión de su licencia de conducir por seis meses en una primera oportunidad.
Si el conductor reincide y vuelve a alcanzar el límite máximo de puntos, la suspensión se extenderá a un año. En caso de una tercera reincidencia, la sanción será definitiva, con la cancelación permanente de la licencia de conducir.
Además, la norma dispone que los conductores involucrados en infracciones de tránsito que también constituyan delitos penales enfrentarán la cancelación inmediata del brevete y la correspondiente inhabilitación para conducir vehículos.
Cursos de seguridad vial permitirán recuperar puntos
La legislación incorpora un componente preventivo y educativo mediante la implementación de cursos de reeducación en seguridad vial, a través de los cuales los conductores podrán reducir parte de las sanciones acumuladas.
Asimismo, en determinados casos, quienes cumplan procesos de capacitación y aprueben evaluaciones psicológicas, teóricas y prácticas podrán acceder a mecanismos que permitan reducir el tiempo de suspensión de sus licencias.
El objetivo es fomentar conductas responsables al volante y promover una cultura de respeto a las normas de tránsito.
Modernización de la fiscalización y control del tránsito
La nueva ley también impulsa el uso de herramientas tecnológicas para mejorar la supervisión del tránsito en las vías nacionales.
Entre las medidas contempladas figura la implementación de cámaras de vigilancia, radares de velocidad y sistemas inteligentes de fiscalización, que permitirán detectar infracciones con mayor precisión y fortalecer el control vehicular.
Asimismo, se crea un Registro Nacional de Capacitadores en Seguridad Vial, destinado a garantizar estándares de calidad en los procesos de formación y reeducación de conductores.
Buscan reducir accidentes y fortalecer la seguridad vial
La norma contempla además evaluaciones permanentes sobre el estado de la infraestructura vial, considerando que la seguridad en las carreteras depende no solo del comportamiento de los conductores, sino también de las condiciones de las vías.
Especialistas señalan que la combinación de sanciones más severas, programas de reeducación y tecnologías de fiscalización podría contribuir a reducir los índices de accidentes de tránsito y fortalecer una cultura vial más responsable.
Con esta reforma, el Estado busca equilibrar el castigo a las conductas peligrosas con mecanismos que permitan corregir hábitos de conducción y prevenir nuevas infracciones en beneficio de la seguridad de todos los usuarios de las vías.




