Un violento asalto registrado en el sector de Crucero Alto, en el kilómetro 91 de la vía Lagunillas–Santa Lucía, dejó tres personas heridas de bala y pérdidas económicas que superarían los 10 mil soles, en un hecho que vuelve a encender las alertas sobre la inseguridad en corredores interregionales.
El ataque ocurrió en una vivienda ubicada en una zona estratégica entre las regiones de Puno y Arequipa. Según información preliminar, al menos cuatro delincuentes armados irrumpieron en el inmueble con extrema violencia, reduciendo a los ocupantes mediante amenazas y disparos.
De acuerdo con los primeros reportes, los asaltantes no solo intimidaron a las víctimas, sino que también ocasionaron daños materiales dentro de la vivienda para facilitar el robo. Durante el asalto, sustrajeron dinero en efectivo, una laptop y diversos objetos de valor, para luego darse a la fuga con rumbo desconocido.
A lo que voy es claro. No se trata solo de un robo más. El uso de armas de fuego y el saldo de personas heridas marca un nivel de violencia que preocupa, sobre todo en zonas donde la respuesta policial puede tomar más tiempo por la distancia.
Las tres personas afectadas fueron trasladadas de emergencia al centro de salud del distrito de Santa Lucía, donde permanecen bajo atención médica debido a la gravedad de sus lesiones.
En paralelo, efectivos de la Policía Nacional del Perú iniciaron un operativo para dar con los responsables y esclarecer las circunstancias del ataque.
Este hecho ha generado preocupación entre los pobladores de la zona, quienes advierten un incremento de la inseguridad en esta ruta. Y ahí queda el punto clave, cuando la violencia se instala en espacios de tránsito, el impacto no es aislado, se expande y termina afectando a toda la dinámica regional.




