La Universidad Nacional del Altiplano (UNA) de Puno vuelve a ser el epicentro del caos. Los accesos, bloqueados. Las aulas, vacías. El campus, tomado. El libre tránsito de ideas, interrumpido por el forcejeo brutal de la ambición. El instigador principal de la crisis tiene nombre y apellido: Donoban Luque García, figura de misterio y operación política.
Este personaje, de nombre tan peculiar como su trayectoria, fue la figura central que arengó a estudiantes de Ingeniería de Minas para mantener la toma de local. El pliego de reclamos, atendido a medias por el rector Paulino Machaca, fue solo el pretexto. La orden de Donaban fue clara y siniestra:
«Si Paulino no ingresa al campus, no se levanta la toma».
¿Por qué? La respuesta huele a un plan maquiavélico: desgastar a Machaca, presentar su gestión como un «desastre» y capitalizar el caos para las elecciones a rector de 2026. El objetivo final: posicionar la candidatura de Charles Mendoza Mollocondo, respaldada por el vicerrector académico Mario Cuentas Alvarado. Donoban es su soldado más activo. Su peón más útil.
Pero, ¿Quién es realmente este estudiante que aspira a emular a los históricos y oscuros líderes del grupo “Integración para el Desarrollo y la Excelencia Académica” (IDEA), los ya míticos “fachos”: Adolfo Iruri Dávila, Walter Gálvez Condori?
Un nombre para la intriga
Donoban. No es un apodo. No es un seudónimo. Es su nombre: Donoban Maggiori Luque García. Un nombre que impacta. Que suena a mercenario en una película de espionaje.
El apellido Donovan tiene origen noble irlandés. Deriva de ‘Ó Donnabháin’: descendiente de Donnubán. Significa “el que es oscuro”, “el moreno”. O, en el contexto adecuado, el misterioso. El que oculta algo. ¿Qué ocultará Donoban?
Su segundo nombre, Maggiori, esclarece su perfil. Es italiano. Proviene de “maggiore”: mayor, más grande. El de mayor edad. El de mayor importancia. El primer hijo. Un título honorífico. O un rango militar.
Donobán el Oscuro y Mayor. Un nombre que designa a quien actúa con fingida solemnidad, haciendo gestos exagerados y afectados para impresionar en el marco de una operación de poder muy real.
El artista devenido en político
¿Qué estudia un personaje así? Según el Registro Nacional de Grados y Títulos de la SUNEDU, Donoban Maggiori Luque García es bachiller en Arte por la Facultad de Ciencias Sociales de la UNA Puno. Se matriculó en 2012 y egresó en 2017. El diploma de bachiller lo obtuvo en 2019.
Pero el arte no era suficiente. No daba poder. No daba seguridad. Así, en agosto de 2019, apenas dos meses después de graduarse como bachiller en Arte, postuló a la Facultad de Educación, al programa de Educación Secundaria en Ciencia, Tecnología y Ambiente.
Allí, su formación artística encontró cauce en la oratoria. Con un mensaje simple y efectivo –“AHORA VAMOS TODOS A DEFENDER LA #UNAPUNO, ÚNETE AL CAMBIO Y DILE NO AL CONTINUISMO”–, logró ser elegido representante ante el Consejo Universitario. No lo hizo solo. Lo hizo por la línea política del actual vicerrector académico, Mario Serafín Cuentas Alvarado.
Su paso por el Consejo fue calificado como «descollante». Su momento cumbre fue la toma del local de Ingeniería Estadística, un acto con el que buscó poner en la palestra a Charles Mendoza Mollocondo. Durante esta protesta, la estudiante Kimberly Chávez sufrió un aparatoso aplastamiento.
De manera inmediata, Donoban acusó a la gestión de Machaca de ser la responsable, utilizando la tragedia como herramienta y el dolor como oportunidad.
Sin embargo, ahora podría ser investigado por el Ministerio Público por los delitos de entorpecimiento al funcionamiento de los servicios públicos y por poner en peligro la vida de Kimberly, quien era la única mujer presente en la protesta durante altas horas de la noche.
La caída estratégica (o el mártir necesario)
El 26 de agosto de 2025, el rector Paulino Machaca lo vacó del Consejo Universitario mediante la Resolución Rectoral N° 2505-2025-R-UNA. El argumento: no sería alumno regular. Le faltarían créditos. Luque se defendió: “Yo debo aprobar 236 créditos. Ya he aprobado 228”. Alegó vicios en el proceso. Dijo que quien debe vacarlo es un Comité Electoral que no existe. Anunció acciones legales. Acudió al Vicerrectorado Académico. ¿A qué oficina? A la de su padrino político, Mario Cuentas. Oh sorpresa, “le dieron la razón”.
¿Fue una vacancia legítima o el movimiento calculado para crear un mártir? Un perseguido por el “régimen” de Machaca. Un David contra Goliat. La excusa perfecta para escalar el conflicto.
El minero accidental y el tránsito político
En su Facebook, Donoban se muestra como un hombre del pueblo. Aparece en la bocamina de un socavón, subido a un quimbalete. “Porque todo trabajo es digno, en esta ocasión de minero… por Sina”, escribió. ¿Fue a trabajar? ¿Su familia explota la mina? El misterio –su marca– otra vez.
“Un hombre que conoce la realidad de su pueblo es aquel que vive en carne propia los sacrificios y peligros…”, agrega. El discurso está pulido. La foto, bien tomada.
Militancia política de Donoban
Su militancia política no es menos estratégica. Fue militante del Movimiento Regional Obras Siempre Obras, del alcalde de San Román, Óscar Cáceres Rodríguez. Militó desde el 1 de octubre de 2021 y renunció el 8 de julio de 2024. Una movida perfecta.
Dejó a Cáceres justo para subirse al tren del nuevo poder emergente en la UNA: el círculo del vicerrector Mario Cuentas. El mismo que hoy impulsa la candidatura de Charles Mendoza para el rectorado 2026. Donoban cambió de patrón. Pero no de método.
La toma anunciada
El pasado 9 de septiembre, el grupo IDEA ejecutó el plan. Tomó la ciudad universitaria. Bloqueó accesos. Paralizó todo. El movimiento que manejó la universidad por 11 años –antes llamado REUNE, los “fachos”– vuelve a la carga. Los mismos que, teniendo la oportunidad con rectores como Lucio Ávila o Porfirio Enríquez, no resolvieron los problemas que hoy reclama.
El Frente político Integración Nueva Universidad de la UNA no tuvo dudas: acusó directamente al vicerrector académico, Mario Cuentas, y a tres decanos “opositores” de financiar y promover la toma. Los señaló de dedicarse “únicamente a la oposición en perjuicio de las grandes mayorías”.
Donoban: El operador que teje el rectorado 2026
El objetivo está escrito. Desgastar a Machaca. Crear el caos. Ofrecer la solución. En 2026, llegar al rectorado con Charles Mendoza u otro candidato. Mario Cuentas tirando de los hilos. Donoban Luque, el oscuro, el mayor, moviéndose como el operador clave de esta estrategia calculada. Su nombre ya suena en la UNA Puno. Pero no como el del líder que imagina. Sino como el operador que es. El que hace el trabajo sucio para que otros ganen.

