Argentina logró que nuestro continente gane una copa FIFA para nuestro continente por primera vez en 20 años. Durante las 4 semanas que ha durado este mundial, el equipo de Scaloni ganó metiendo 21 tiros al blanco contra arcos rivales, pero en Perú, quien acaba de escalar como sea a la Presidencia, ha logrado más tiros al blanco … pero contra sus propios compatriotas desarmados.

En 6 días las cifras oficiales reconocen 24 muertos y un número de heridos por armas de fuego que casi duplica al de las 32 selecciones que compitieron en Qatar. Dina quiso pasar a la historia como la primera gobernanta que haya tenido el actual territorio del Perú en toldos los tiempo, pero siempre va a ser recordada como la cabeza del primer Gobierno civil que en su primeros días más manifestantes inocentes han asesinado sus tropas.
No se ha dado una matanza en una zona especifica (como en Bagua, 2009) o como otras cometidas antes contra campesinos acusados de “terroristas”. Se han disparado a decenas de miles en la costa, sierra y selva, y a al sur, centro y norte del país.
Estas masacres no han merecido una sola sesión del Congreso o una cobertura especial de los grandes medios. Hace 25 meses, el asesinato de 2 jóvenes en Lima produjo la caída del nuevo Gobierno de Merino, pero ya tenemos una cifra 12 veces mayor y Dina no quiere irse como una “Medina”.
En las potencias democráticas que aparecen como modelos para el Perú, todo Gobierno puede caer, aunque no hayan muertos, solo por haber dejado emplear fusiles contra civiles.
Empero, en Lima todas las instituciones armadas, judiciales y empresariales y las fuerzas del centro a la derecha (que antes estaban en la oposición y ahora se han pasado al ofícialismo) hoy solo quieren que Boluarte sea su baluarte.
El Gobierno y sus aliados hablan de paz, pero esta no pueden darse sin levantar el estado de emergencia, los toques de queda y la militarización. Dina llegó a ser electa prometiendo una Constituyente, la cual es la única salida viable. Como ni ella ni el Congreso quieren convocarlas, esto empuja a que las masas quieran imponerla con nuevas marchas y organizaciones.
Argentina campeonó con penales mientras en un penal está hoy Castillo y luego pudiese acabar Boluarte.
Isaac Bigio.




