Una semana después de ser intervenidos en flagrancia, tres efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP), pertenecientes a la Comisaría de Ciudad Nueva, en el distrito de Pacocha, provincia de Ilo, fueron sentenciados por el delito de cohecho, en un proceso que evidenció la rapidez y contundencia del accionar del Ministerio Público frente a delitos de corrupción.
La sentencia se dictó mediante la figura de terminación anticipada, luego de que el fiscal provincial Víctor Arturo Muñoz Leyva, de la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios, solicitara la incoación de proceso inmediato y prisión preventiva, al haberse reunido elementos de convicción claros y suficientes tras la intervención del 12 de enero.
Intervención, allanamiento y pruebas clave
La investigación se inició a raíz de una denuncia formulada en noviembre de 2025, cuando los efectivos policiales intervinieron a una pareja a la altura del puente Pacocha, utilizando un alcoholímetro. Tras acusar al conductor de manejar en presunto estado de ebriedad, ambos fueron conducidos a la comisaría.
Según la acusación fiscal, ya en la dependencia policial, los agentes exigieron dinero a cambio de no formalizar la intervención, advirtiendo que, de lo contrario, el conductor quedaría detenido y el vehículo sería internado en el depósito municipal.
El monto solicitado fue de 2 mil soles. Parte del dinero —500 soles— fue transferido vía Yape, otros 500 soles fueron recogidos en el domicilio de los agraviados, y los mil soles restantes fueron entregados en efectivo por el padre de la intervenida, quien acudió a la comisaría para evitar que el caso avanzara.
Con estos hechos, el Ministerio Público solicitó y obtuvo autorización judicial para allanamientos, incautaciones y el levantamiento de comunicaciones, medidas que permitieron consolidar la carga probatoria y sustentar el proceso inmediato.
Condenas e inhabilitación
Durante la audiencia de incoación, los hechos fueron expuestos en detalle, incluyendo el uso de técnicas especiales de investigación, lo que permitió cerrar el caso de manera célere.
Los suboficiales Mario Coapaza Ccopa y Carlos Andree Miranda Fernández se acogieron a la confesión sincera, recibiendo una condena de 3 años y 4 meses de pena suspendida, además de inhabilitación por el mismo periodo.
En tanto, el teniente PNP Eduard Neyer Chaiña Venancio fue condenado a 5 años de pena suspendida e inhabilitación, que incluye la privación del cargo, la función pública, el impedimento para acceder a empleo estatal y la pérdida de grados policiales.
Cada uno de los sentenciados deberá pagar 4 mil soles por concepto de reparación civil.
Lucha anticorrupción en la PNP
La Fiscalía destacó que esta sentencia es resultado del trabajo articulado entre la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios y el Departamento Desconcentrado Contra la Corrupción (DIRCOCOR), reafirmando el mensaje de que los delitos cometidos desde el aparato estatal no quedarán impunes.
El caso se convierte así en un precedente importante contra la corrupción policial en el sur del país, demostrando que las denuncias ciudadanas, cuando son respaldadas por investigación fiscal efectiva, pueden traducirse en sanciones concretas incluso en plazos breves.





