En el cuarto día del reinició del paro indefinido en la ciudad de Juliaca, los enfrentamientos que empezaron desde el 6 de enero entre la población y las fuerzas del orden no cesan, y por el contrario se agudizan más.
Ante la fuerte represión militar y policial que dejó ayer 16 heridos, la población juliaqueña respondió hoy con una masiva marcha en contra de las fuerzas del orden que protegían las instalaciones de Real Plaza y el aeropuerto internacional Inca Manco Capac.
Durante estas movilizaciones, la policía lanzó bombas lacrimógenas, balas y perdigones contra los manifestantes que nuevamente intentaron ingresar al terminal aéreo. La gente finalmente fue dispersada del lugar con las bombas lacrimógenas que fueron lanzadas desde dos helicópteros que fueron enviadas el día de hoy con personal policial desde Lima.
Posteriormente, los protestantes se dirigieron hasta el bypass de Juliaca, en donde también un fuerte contingente policial y militar logro dispersarlos después de varias horas de duro enfrentamiento.
Producto de ello, 16 personas resultaron heridas. Quince de ellas fueron evacuados hasta el hospital Carlos Monge Medrano, mientras que el reportero gráfico, Aldair Mejía López, quien fue herido en la pierna con un perdigón; fue trasladado a la clínica Americana.
En horas de la noche, un grupo de personas se dirigieron nuevamente hasta Real Plaza con el fin de ingresar a Plaza Vea y otras tiendas comerciales. Tanto la policía, como el personal militar bloquearon el ingreso a los huelguistas.
Mientras esto ocurría, un grupo de desadaptados aprovecho la nula presencia policial en las sedes de ESSALUD y Municipalidad Provincial de San Román, para prender fuego a sus instalaciones. La oficina de la DEMUNA, que se encuentra instalada en la comuna sanromina, fue incendiada por los maleantes.





