La reciente decisión del gobierno de José Jerí de resolver los contratos bajo la modalidad Gobierno a Gobierno (G2G) con Francia, que incluyen la construcción del Hospital Regional Manuel Núñez Butrón (HMNB), ha ocasionado preocupación en la región. Para el economista Wilber Aduviri Calizaya, esta medida refleja una crisis de gestión y liderazgo.
«Puno se queda sin su hospital por culpa del gobernador Hancco Soncco, que prefiere gritar e insultar antes que gestionar», afirmó Aduviri. El analista describe a una región que «sigue navegando a la deriva», mientras se priorizan cálculos electorales sobre el desarrollo real. «No resiste más decisiones cuestionables ni liderazgos que anteponen intereses políticos al progreso de la gente», sentenció.
Un hospital fantasma: la obra que no despega
El economista señaló al HMNB como el símbolo de este fracaso. Recordó que esta obra vital comenzó en 2019, pero fue paralizada por deficiencias técnicas y actos de corrupción en la gestión de Agustín Luque. A pesar de que la administración actual recibió los recursos, en lugar de reactivarla, se optó por cambiar su ubicación y la modalidad de ejecución.
«El resultado es más retrasos, más incertidumbre y un golpe directo a la salud de miles de puneños que siguen esperando una infraestructura hospitalaria digna», explicó Aduviri.
Preocupación por el 2026: «Una tormenta perfecta»
Según el análisis de Wilber Aduviri, el panorama para el 2026 es desolador:
- Solo hay 200 millones de soles programados bajo modalidad G2G.
- Proyectos críticos, como el hospital, la Carretera Central y el puente Santa Rosa, están en riesgo.
- Es posible la resolución de más contratos por falta de financiamiento.
- Inversiones clave ni siquiera han iniciado su ejecución.
La voz ciudadana, sin respuesta
El economista sostuvo que la población pidió continuidad, firmeza y resultados, pero solo recibió indecisión, cambios injustificados y más burocracia. «Hoy las consecuencias son evidentes: proyectos estancados, recursos en riesgo y una región entera esperando lo básico», remarcó.
«Basta de excusas»
- Para Aduviri Calizaya, la responsabilidad política es ineludible. «Quienes tuvieron la oportunidad de avanzar y no lo hicieron con eficiencia deben asumir las consecuencias. Puno no necesita más promesas ni cálculos electorales», aseveró.
Finalmente, el economista enumeró lo que, a su juicio, la región requiere con urgencia:
- Una gestión que priorice el desarrollo sobre la politiquería.
- Decisión para ejecutar obras urgentes sin cambios caprichosos.
- Resultados concretos en infraestructura crítica.
«La región no puede seguir siendo rehén de liderazgos fallidos. Exigimos cuentas, exigimos acción, exigimos un Puno que avance. El momento de la rendición de cuentas llegará, y la memoria colectiva no perdonará el fracaso», concluyó Wilber Aduviri Calizaya.




