Una fuerte división se generó en el Sindicato de Canillitas de Juliaca tras la venta de su local institucional, ubicado en la urbanización La Rinconada. El hecho ha provocado tensiones internas y denuncias de presuntas irregularidades en el manejo de los recursos obtenidos.
Según relataron algunos socios activos, hace más de un año, durante una asamblea general, los integrantes del sindicato aprobaron por unanimidad la venta del inmueble. Sin embargo, en las últimas semanas la transacción finalmente se concretó por un monto superior a los 60 mil dólares, dinero que habría sido distribuido entre los socios activos de la organización.
La distribución del dinero generó malestar en un sector de los canillitas, quienes aseguran que el proceso careció de la transparencia necesaria y que podría haberse vulnerado la voluntad de algunos miembros. Estos cuestionamientos han abierto un debate sobre la legalidad y legitimidad de la decisión adoptada.
En contraste, otros integrantes ‘entre ellos socios con más de 50 años de trayectoria en la venta de periódicos’ defienden que el procedimiento se realizó de forma regular y consensuada, descartando cualquier irregularidad.




