En Juliaca, Lidia Mamani Huanca continúa buscando apoyo para cubrir los gastos médicos de su hijo, un niño de apenas tres años que enfrenta un diagnóstico de cáncer de hígado en etapa avanzada.
No es la primera vez que pide ayuda. Y eso también dice algo. La necesidad sigue ahí, creciendo con cada día de tratamiento.
Según cuenta, su hijo nació sano, con controles médicos regulares en un centro de salud de la ciudad. Todo parecía normal hasta que, en 2025, empezaron los síntomas: dolores abdominales y una hinchazón que no era habitual.
En medio de la preocupación y la falta de respuestas inmediatas, la familia recurrió inicialmente a curanderos. La madre lo reconoce con claridad. Hubo tiempo perdido, dinero gastado y, al final, ninguna mejora en la salud del menor.
Cuando la situación empeoró, acudió al Hospital Carlos Monge Medrano, donde los médicos confirmaron el diagnóstico: cáncer de hígado en estado avanzado.
A partir de ese momento, todo cambió. El niño fue trasladado a Lima para recibir atención especializada. Incluso se logró un trasplante de hígado tras encontrar un donante compatible. Pero el proceso no terminó ahí.
Los médicos detectaron que la enfermedad no había sido erradicada por completo, por lo que el menor ahora debe someterse a sesiones de quimioterapia. Un tratamiento largo, costoso y emocionalmente exigente.
Y mientras eso ocurre, la familia enfrenta otra realidad igual de dura: los gastos. Medicamentos, estadía, alimentación. Todo lejos de casa.
Por eso, Lidia Mamani Huanca vuelve a pedir apoyo. No hay intermediarios. Las personas que deseen colaborar pueden comunicarse directamente al número 907 633 041.
A veces la diferencia entre seguir o detenerse está en algo tan concreto como una ayuda a tiempo. Y hoy, esa ayuda sigue siendo urgente.
