La lideresa de Fuerza Popular y candidata presidencial, Keiko Fujimori, afirmó que durante una reciente visita a la región Puno pidió perdón a los familiares de las personas fallecidas en las protestas sociales registradas tras el inicio del gobierno de Dina Boluarte.
Las declaraciones se producen en medio de la campaña rumbo a las elecciones generales de 2026 y en un contexto donde el rechazo político hacia el fujimorismo continúa siendo fuerte en varias regiones del sur del país, especialmente en Puno, una de las zonas más golpeadas durante la crisis social y política de 2022 y 2023.
Según explicó Fujimori, durante su visita sostuvo encuentros marcados por reclamos y cuestionamientos relacionados con el respaldo que Fuerza Popular brindó al actual gobierno durante las protestas que dejaron decenas de fallecidos.
La excandidata presidencial reconoció que existe dolor e indignación en la población puneña y señaló que buscó acercarse a los deudos como parte de un proceso de reconciliación.
“Pedí perdón a los familiares”, manifestó la lideresa de Fuerza Popular al referirse a las reuniones sostenidas en la región.
Keiko Fujimori también aseguró que comprende el impacto social que dejaron las protestas y sostuvo que, de llegar nuevamente al gobierno, priorizará inversiones en infraestructura, programas sociales y atención para las regiones históricamente postergadas del país.
Las declaraciones generaron reacciones divididas en el escenario político. Mientras algunos sectores consideran que el gesto representa un intento de acercamiento con el sur del Perú, otros cuestionan que el pedido de disculpas ocurra en pleno proceso electoral.
El tema vuelve a poner en debate la responsabilidad política de distintos actores durante las protestas sociales que dejaron víctimas mortales, principalmente en regiones como Puno, Ayacucho y Apurímac.
