Una publicación viral en Facebook sugiere un presunto ‘fraude’ electoral en favor del candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, quien de momento sería el contrincante de Keiko Fujimori en la segunda vuelta.
Según el post, que Sánchez obtuviera más de 1.9 millones de votos para la presidencia, pero 14,340 como candidato a diputado, sería prueba de que hubo un «inflador» por parte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Sin embargo, esta comparativa es engañosa y carece de sustento técnico.

Otras publicaciones han señalado ‘inconsistencias’ similares. Por ejemplo, esta que viene a continuación, que señala que los votos correctos de Sánchez son los 14,000 que obtuvo como candidato a la Cámara de Diputados, no los más de 1.9 millones que recibió como candidato a la presidencia. La diferencia, de acuerdo con la publicación, sería un “regalo”:

El análisis de los datos: dos universos distintos
PerúCheck revisó el portal oficial de conteo de votos, y pudo corroborar que las cifras mostradas en la publicación coinciden con los reportes oficiales. No obstante, la conclusión de ‘fraude’ es errada debido a que se comparan dos procesos con alcances geográficos y electorales totalmente diferentes:
El alcance nacional es distinto al regional: los 1.9 millones de votos para Roberto Sánchez correspondientes a la elección presidencial forman el conjunto obtenido de todo el padrón electoral tanto del Perú como del extranjero. Por el contrario, los 14,340 votos para diputado corresponden únicamente al distrito electoral de Lima, que es una jurisdicción considerablemente más pequeña en comparación al país entero y además una en la que Sánchez no tiene la misma incidencia de preferencias que, por ejemplo, en regiones del sur del país.


En la parte superior izquierda de ambas imágenes de conteo de votos, se lee claramente: “elección de Fórmula Presidencial”, en la primera, y “elección Cámara de Diputados”, en la segunda.
A esto se suma el voto cruzado y el ausentismo: suele ocurrir que los electores marquen por un candidato a la presidencia en la primera columna, pero decidan no votar por el mismo partido en las listas parlamentarias (voto cruzado) o que simplemente dejen esa columna en blanco.
¿Por qué existe una brecha tan grande?
En conversación con PerúCheck, el politólogo de la Universidad Católica del Perú (PUCP), Fernando Tuesta Soldevilla, explicó que el argumento del ‘fraude’ se basa en premisas que “apelan a una suerte de sentido común y que no es así”.
Según el especialista, el factor determinante en la diferencia de votos que recibió Sánchez como candidato presidencial y como candidato a la Cámara de Diputados no fue una irregularidad, sino el desconocimiento masivo de los electores, señalando que “la mayoría de gente ni siquiera sabía” que Sánchez postulaba para diputados por Lima.
Tuesta subraya que esta falta de visibilidad se debió a que el candidato “no ha hecho además campaña” para ese cargo específico, ya que en sus apariciones mediáticas “él iba más que todo como candidato presidencial”. Al no ser cabeza de lista en el distrito electoral de Lima, su posición en la cédula parlamentaria pasó desapercibida para muchos votantes que, según explica el politólogo, a menudo omiten marcar la cuarta columna de la cartilla: “mucha gente ha abandonado y mucha gente ni siquiera ha marcado”.
Tuesta aclaró que no existe una contradicción técnica en estos resultados porque “son elecciones distintas” con dinámicas de votación propias.
Algo similar ha sucedido con Alfonso López Chau, de Ahora Nación. Postuló a la presidencia y obtuvo 1.2 millones de votos. Como candidato a senador, logró el 17% de esos votos.
Conclusión:
La diferencia de votos de Roberto Sánchez como prueba de ‘fraude’, según el viral, compara erróneamente una elección nacional con una regional, que tienen poblaciones electorales distintas. Además, según el experto Fernando Tuesta, esta brecha también responde al desconocimiento de su postulación parlamentaria en Lima y a la falta de campaña para dicho cargo. Por ello, PerúCheck califica esta afirmación como falsa.




