“La Policía que ocasionó tantas muertes en Juliaca el 9 de enero, no era de esta zona, fue traída de Lima “a matar”, y era de la “División Nacional de Operaciones Especiales (Dinoes)”, explicó el párroco de la Parroquia Pueblo de Dios.
En un video mostró gran cantidad de restos de bombas lacrimógenas y perdigones, que ese día los efectivos de la Dinoes dispararon por tierra y aire, en las protestas exigiendo la renuncia de Dina Baluarte, en los alrededores del aeropuerto Manco Capac.

El primer muerto no fue por bala, sino por tantos perdigones que impactaron en su cuerpo, y nada tenía que ver en el enfrentamiento, era un heladero que vendía su producto, aclaró el párroco.
«Los helicópteros tiraban desde el aire y muy cerca bombas lacrimógenas y pedigones, afectando a gente inocente, como un joven que trabajaba con computadoras, y su madre le esperaba para irse a casa», relató.

Presentó un saco de restos de bombas lacrimógenas y perdigones que las madres y famulares de los fallecidos llevaron a la parroquia.
NOTA:
Varios usuarios de redes sociales comentaron que el obispo de Puno, Jorge Carrión Pavlich, respete el trabajo del padre Luis Sambrano, que desde su ordenación, labora junto a su pueblo con los principios de la «teología de la liberación».




