La curiosidad que poseemos es un talento casi diabólico, te lleva continuamente por caminos oscuros que ni conocemos, en busca de la verdad. Es un don que no se puede detener y menos aun cuando se trata de un caso tan grave como el colapso del techo del coliseo de Salcedo. En un caso así, la investigación es indetenible te obliga a revisar y repensar cada detalle hasta entender realmente porqué ocurrió. Y es justamente por esto que de pronto comenzaron a aparecer diversas contradicciones que la gestión de Hancco no ha podido responder.
Sucede, que tras el colapso de dicho coliseo el gobernador regional no ha dejado de repetir que todo se debió a una “mala maniobra”, a un accidente puntual y una “falla humana”, como si esta catástrofe no tuviera nada que ver con sus decisiones, ni con la forma cómo se ha manejado la obra. Y es precisamente por ese discurso que surgen preguntas inesperadas. ¿De verdad todo se reduce a una “falla humana”? ¿de verdad, nada tuvieron que ver las decisiones tomadas por la autoridad, los cambios realizados, las adendas planteadas, los aumentos de presupuesto, y la forma como supervisaron la obra? Desde mi perspectiva esto último es el meollo de todo el problema pero que el gobernador no quiere asumir.
Por ejemplo, el convenio inicial entre el Gobierno Regional y SIMA decía que el residente de la obra debía ser ingeniero civil. Pero luego, desde el propio Gobierno Regional, se planteó una adenda y se cambió ese requisito, para que el cargo lo asuma un arquitecto. Frente a las críticas, el gobernador dijo sin titubeos que SIMA aceptó la adenda, por lo tanto, todo está en orden. Pero la pregunta aquí es simple: ¿por qué se cambió un requisito técnico tan importante sabiéndose que esto es determinante para la calidad de la obra de estructura metálica? Acaso solo ¿basta decir que SIMA aceptó y punto, sin explicar por qué se tomó esa decisión?
Otro punto que genera dudas es el incremento abismal del presupuesto. En el 2017, el coliseo tenía un costo aproximado de seis millones de soles. Pero hoy, el monto supera los once millones ochocientos mil. En este caso, el gobernador dice simplemente que este incremento se debió a la actualización del expediente técnico. Pero aquí nuevamente surge otra pregunta: ¿cómo así se justifica que el presupuesto casi se haya duplicado si en los hechos la obra se cayó? ¿En qué se reflejó ese aumento? ¿No se suponía que si hay más presupuesto la obra debía ser mucho más segura, mejor supervisada y con personal idóneo?
Lo que yo veo aquí es una terrible contradicción, pues, por un lado, el gobernador dice que todo el proyecto, la supervisión y el presupuesto fue correcto, pero por otro lado minimiza el colapso del coliseo a una simple “falla humana”, a un hecho aislado donde él no es responsable. Yo digo: ¿Cómo se pueden decir ambas cosas al mismo tiempo? Porque si todo estaba bien hecho, ¿por qué entonces se cayó el techo del coliseo con un fallecido y varios heridos?
Para mí, estas contradicciones no se resuelven diciendo que “todo estaba en regla” o que “es una falla humana”. El problema es que el propio gobierno tomó decisiones, firmó documentos y aprobó adendas sin explicar por qué lo hacía ni qué consecuencias podían tener. Hoy lo mínimo que se espera es que explique esas decisiones y asuma su responsabilidad porque hasta ahora, sus argumentos no convencen a nadie. Pero lo más contradictorio en esto, es que el subordinado de Hancco, Ucharico no habiendo fiscalizado nada en la región ahora quiere fiscalizar el congreso. Digno de un chiste de condorito ¡plop!
Aldo Rojas
17.12.2025




