El candidato a diputado Marcial Flores Quispe, natural de Huatasani (Huancané), anunció que su primera propuesta en el Congreso será fortalecer a los jóvenes con una ley que les dé presupuesto y poder de decisión.
Hoy, los jóvenes del Perú dependen de la Senaju (Secretaría Nacional de la Juventud). Pero esta entidad, según explica Flores, «es una simple secretaría que depende del Ministerio de Educación. No tiene presupuesto propio, no tiene fuerza, no tiene voto en las decisiones importantes. Por eso los jóvenes siguen siendo los últimos en la lista del Estado».
El candidato ya tiene listo un proyecto de ley que presentó anteriormente con la congresista Heidi Suárez. Su propuesta busca que la juventud pase a tener un ente rector con rango de Ministerio o Consejo de Ministros.

«Queremos que los jóvenes tengan voz y voto. Que haya presupuesto asegurado cada año para proyectos juveniles, no migajas. Que un joven de Huancané, de Moho o de Azángaro pueda acceder a becas, a talleres, a apoyo para sus emprendimientos sin tener que mendigar o irse a Lima», enfatizó.
Hoy, la Senaju define a los jóvenes como «agentes de desarrollo» y dice que busca mejorar su educación, empleo, salud y participación al 2030. Pero en los hechos, la gestión depende del MINEDU y no tiene autonomía. Existen retos grandes en su funcionamiento, y por eso muchos dirigentes juveniles piden a gritos un cambio.
«Yo he sido dirigente juvenil en Huancané y en la región. Conozco el problema de cerca. No necesitamos más discursos bonitos, necesitamos una ley que obligue al Estado a darle plata y poder a los jóvenes. Por eso esta será mi prioridad si llego al Congreso», sentenció el candidato.





