La contaminación en la cuenca Llallimayo volvió a colocar a la provincia de Melgar en escenario de protesta. Comunidades y organizaciones sociales iniciaron un paro preventivo de 48 horas en cuatro distritos de la provincia para exigir al Gobierno central medidas concretas frente al deterioro ambiental que, según denuncian, continúa afectando recursos hídricos y la salud de la población.
La jornada de lucha comenzó desde las 00:00 horas y es encabezada por el expresidente del Frente de Defensa de la cuenca Llallimayo, Hernán Nina Zamata, quien cuestionó la falta de respuesta estatal frente a un problema que —afirma— se agrava año tras año.

Protesta exige planta de tratamiento y atención a población afectada
Entre las principales demandas figura la implementación de una planta de tratamiento de aguas ácidas destinada a remediar la contaminación de la cuenca Llallimayo, considerada una de las mayores preocupaciones ambientales en la provincia de Melgar.
Las organizaciones sociales redujeron su plataforma de lucha de diez a cuatro puntos prioritarios, centrados en medidas urgentes y de atención inmediata.
Uno de los reclamos más sensibles está relacionado con la situación de niños y pobladores que presentarían presencia de metales pesados en el organismo, incluido arsénico. Los dirigentes sostienen que hasta el momento no existe un programa específico ni presupuesto asignado por el Ejecutivo para brindar tratamiento médico especializado.
Asimismo, exigen garantizar el acceso a agua potable para el distrito de Ayaviri. Según señalaron, el expediente técnico del proyecto debió viabilizarse desde diciembre del año pasado sin que, hasta ahora, existan avances concretos.

Piquetes y mitin marcarán la medida de fuerza
La protesta contempla piquetes en distintos puntos estratégicos durante el primer día y un mitin general programado para la segunda jornada en la Plaza de Armas de Ayaviri, capital de la provincia de Melgar.
Las organizaciones participantes mantuvieron reuniones permanentes hasta horas previas al inicio del paro para coordinar acciones y garantizar el cumplimiento de la medida.
Pese a la radicalidad del reclamo, los dirigentes informaron que se permitirá el tránsito de vehículos de emergencia, como ambulancias, en coordinación con el Ministerio Público, con el objetivo de evitar afectaciones a situaciones de riesgo o atención médica urgente.
Monitoreo revela caída del pH en la cuenca Llallimayo
Uno de los principales argumentos que sustenta la protesta es el reciente monitoreo ambiental realizado el pasado 15 de mayo junto con la Autoridad Nacional del Agua (ANA).
De acuerdo con Hernán Nina Zamata, los resultados muestran una disminución progresiva del nivel de pH en distintos sectores de la cuenca, indicador asociado al incremento de acidez en el agua.
El dirigente precisó que en octubre del año pasado, en la zona de Yalí, se registró un pH de 5, valor considerado preocupante frente a parámetros ambientales normales.
A ello se suma el malestar generado por el cierre de la mesa de diálogo, que —según denunciaron las organizaciones— fue dispuesto por la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) sin considerar dos propuestas consideradas clave por las comunidades.




