El nuevo mapa político del país empieza a tomar forma y, con él, también se perfilan agendas que ya generan preocupación. Entre ellas, la posible consolidación de un bloque parlamentario que buscaría promover cambios normativos en beneficio de la minería informal e incluso ilegal.
En este contexto, la región Puno aparece como un punto clave. La figura de Helard Bladimir Sonco Villanueva, virtual diputado por el partido Ahora Nación, cobra relevancia por su cercanía con el sector de la minería artesanal. Su eventual participación en un grupo parlamentario afín a estas actividades refuerza la idea de que regiones con fuerte presencia minera tendrán un rol decisivo en el debate legislativo.
Pero no es un caso aislado. Diversos virtuales congresistas de agrupaciones como Juntos por el Perú, Fuerza Popular, Renovación Popular y el Partido del Buen Gobierno han manifestado posturas que apuntan a flexibilizar el marco normativo vigente. En concreto, sus propuestas giran en torno a ampliar el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) y modificar la Ley General de Minería.
Uno de los nombres más visibles es Víctor Raúl Cutipa Cama, actual congresista y presidente de la Comisión de Energía y Minas, quien sería reelegido. Su rol ha sido clave en iniciativas orientadas a modificar el régimen de concesiones, con el objetivo de facilitar la continuidad de operaciones de mineros informales.
En Apurímac, el dirigente Andrés Avelino Ramos Huillcas también se posiciona como virtual senador con un discurso abiertamente favorable a la minería informal. En la misma línea, Jesús Pérez Alccahuamán, vinculado a organizaciones de mineros, impulsa propuestas como la Ley MAPE y cambios estructurales en el sistema de concesiones.
Desde Arequipa, Juver Nilson Flores Suárez aparece como otro actor relevante, con experiencia en asesoría legislativa y vínculos con federaciones de mineros artesanales. Mientras tanto, en La Libertad, Diego Bazán Calderón y Víctor Sefererino Flores Ruiz respaldaron medidas como la ampliación del Reinfo, una decisión que extendió la vigencia de operaciones que aún no logran formalizarse.
A lo que voy es claro. No se trata solo de nombres, sino de una tendencia. La conformación de lo que algunos analistas ya llaman la “Bancada Reinfo” podría marcar el rumbo de la política minera en los próximos años.
Desde el ámbito técnico, las alertas ya están sobre la mesa. Según el economista Víctor Fuentes, del Instituto Peruano de Economía, este tipo de propuestas puede generar efectos negativos en el largo plazo. La ampliación de regímenes temporales como el Reinfo, explica, envía señales contradictorias al mercado, donde el cumplimiento de normas no siempre es premiado y, en algunos casos, puede terminar siendo postergado.
Además, advierte que el impacto no es menor. Se afecta la competencia entre minería formal e informal, se debilita la recaudación fiscal y se reducen los incentivos para la inversión en proyectos de largo aliento.
En pocas palabras, lo que está en juego no es solo una reforma puntual, sino el equilibrio de todo el sector minero. Y ahí es donde el debate deja de ser técnico y pasa a ser político, porque las decisiones que se tomen en el Congreso terminarán marcando el rumbo de una de las principales actividades económicas del país.
