El distrito de Pedro Vilcapaza, en la provincia de San Antonio de Putina, atraviesa uno de los momentos más dolorosos. Este fin de semana, entre lágrimas, oraciones y el sonido solemne de las tarkas, la población despidió a seis integrantes de la banda de tarqueada Unión Santa Cruz que perdieron la vida en el trágico accidente ocurrido el 21 de febrero en el sector de Canu Canu, distrito de Patambuco, provincia de Sandia, región Puno.
Los músicos viajaban para cumplir un contrato por actividades de carnaval cuando se produjo el siniestro. El hecho no solo truncó presentaciones festivas, sino también proyectos de vida de jóvenes que representaban la identidad cultural de sus comunidades.
Las víctimas que hoy enlutan a la región
En medio de escenas de profundo pesar, familiares, amigos y autoridades acompañaron el último adiós a:
- Elvis Curro Álvarez
- Fermín Quispe Mamani
- Flaviano Maldonado Lipa
- Esteban Álvarez Choquehuara
- Luis Neymar Mamani Quea
- Adrián Mullisaca Molina
La misa de cuerpo presente reunió a cientos de pobladores. Posteriormente, los féretros fueron trasladados a los cementerios de Mayapunco, Huilacunca, San José Santa Cruz y Ayrampuni, donde recibieron sepultura cristiana.
Más de 30 heridos y una lucha contra el tiempo
El accidente dejó además más de 30 integrantes heridos, varios en estado delicado. Algunos requieren intervenciones quirúrgicas especializadas y serían trasladados a la ciudad de Arequipa para continuar su tratamiento.
Las familias, muchas de ellas de escasos recursos, enfrentan elevados costos médicos, traslados y medicamentos. Ante esta situación, han iniciado una campaña solidaria para cubrir los gastos.
¿Cómo ayudar?
Se ha habilitado apoyo económico mediante Yape al número 974 490 454, a nombre de Dina Flores. Asimismo, se recibe ayuda presencial en:
- Ayrampuni
- Centro Poblado de Ajjatira
- Salón Comunal de San José Santa Cruz
Dirigentes comunales aseguran que la ayuda será administrada con transparencia y destinada íntegramente a los heridos y a las familias afectadas.
La tragedia ha vuelto a evidenciar la vulnerabilidad en la que muchas agrupaciones culturales se desplazan por carreteras de alto riesgo para cumplir compromisos festivos. Hoy, la región Puno no solo despide a seis jóvenes músicos, sino que también enfrenta el desafío de acompañar y sostener a quienes aún luchan por su recuperación.







