En un trágico episodio que sacudió las instalaciones de la empresa Electro Puno, Ronald Vargas Cruz, un agente de seguridad de 31 años, desencadenó un violento altercado durante su turno nocturno.
Consumiendo alcohol en plena labor, se enfrascó en una acalorada discusión con su pareja, N.A.Q. de 26 años, culminando en un acto de violencia que dejaría a la joven herida de bala.
El altercado se desató en las oficinas de la empresa, ubicada en el Jirón Mariano H. Cornejo, cuando Vargas Cruz, visiblemente bajo la influencia del alcohol, empleó su arma de servicio para herir a su pareja en la pierna izquierda y posteriormente en la nalga.
La situación se tornó aún más perturbadora cuando el agresor no se detuvo allí, propinando golpes y patadas a la joven que intentaba escapar, dejando la escena manchada de sangre y recuerdos amargos.

A pesar de los esfuerzos de la víctima por huir, Vargas Cruz logró alcanzarla y la trasladó al hospital de EsSalud en Salcedo para recibir atención médica. Fue en ese preciso momento cuando se alertó a las autoridades, que procedieron a intervenir al agresor.
Este trágico suceso pone de manifiesto la necesidad de velar por la integridad física y emocional en entornos laborales, especialmente en roles que implican la seguridad de terceros.
Es imperativo que los empleadores implementen medidas para prevenir situaciones de esta naturaleza y que los trabajadores comprendan la responsabilidad que conlleva portar un arma de fuego.
Esperamos que este incidente sirva como un llamado de atención y una oportunidad para promover un ambiente seguro y respetuoso para todos los involucrados.




