Efectivos de la policía perdieron la vida, al ser emboscados por presuntos narcoterroristas en el centro poblado de Natividad, distrito de Unión Asháninka, provincia de la Convención, región Cusco.
El hecho ocurrió aproximadamente a las 9:45 a.m. cuando el vehículo que trasladaba a los efectivos de la División Nacional de Operaciones Especiales de la Policía Nacional (DINOES), fue interceptado a 20 minutos del centro poblado de Natividad, por presuntos narcoterroristas que operan por el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM).
Al disparar contra el conductor y los tripulantes, los asesinos lograron que el vehículo se vuelque. Posteriormente, sin piedad alguna, se acercaron a los heridos para asesinarlos con un disparo en la cabeza.

En el ataque, un policía logró sobrevivir y siete fueron asesinados, según el comunicado de la PNP. Cinco de las victimas serían agentes de la DINOES, y dos serían policías de la comisaria de Natividad. Los agentes se movilizaban hacia el distrito de Puerto Cocos, para realizar investigaciones.
Se especula que los atacantes, serían integrantes del Militarizado Partido Comunista del Perú (MPCP), la cual estaría liderado por Víctor Quispe Palomino, alias “camarada José”. Sin embargo, las investigaciones determinarán quienes son los culpables de este atroz hecho.
Recuerdos de la masacre del viscatan
En el 2021, 16 familiares fueron asesinadas brutalmente, en un atentado que fue atribuido a los remanentes del VRAEM. A más de un año, no se han identificado a los responsables y las familias de las víctimas, siguen reclamando justicia.

Los testigos y autoridades del distrito de San Miguel, lugar donde ocurrió la masacre, desmintieron en la edición del 28 de mayo del 2021 de Hildebrandt en sus trece, la versión oficial que el gobierno y el ministerio del Interior, dio sobre los responsables de los asesinatos.
Uno de los integrantes del comité de autodefensa, indicó al referido semanario, que los narcoterroristas no podían haber realizado semejante matanza. “Parece que no se trata de sendero, porque un golpe de esa magnitud la gente de aquí no lo va a aceptar. Sería como una declaración de guerra. Sería como darse un tiro a los pies porque la gente se organizaría en todo Vizcatan e iría contra ellos, especialmente por las niñas a las que quemaron”, aseguró.




