La producción orgánica del altiplano puneño continúa ganando espacio dentro y fuera del país. La Cooperativa Agraria San Santiago de Ácora, integrada por más de 300 mujeres productoras de siete comunidades rurales, ha logrado consolidar la comercialización de sus productos agropecuarios en diversas regiones del Perú e incluso en mercados de Bolivia y Chile.
La organización, que tiene como centro de producción la localidad de Caritamaya, se ha especializado en la elaboración de lácteos como quesos frescos, quesos madurados, yogur y mantequilla, productos que destacan por ser elaborados con insumos naturales y bajo prácticas sostenibles.
La presidenta de la cooperativa, Sonia Ticona Quispe, destacó que el crecimiento de la organización es resultado del trabajo conjunto de cientos de familias dedicadas a la actividad agropecuaria.
“Somos una cooperativa de mujeres conformada por más de 300 productores que hemos unido esfuerzos para fortalecer nuestra producción y acceder a nuevos mercados”, señaló.
Productos orgánicos ganan reconocimiento por su calidad
Uno de los principales factores que ha permitido el posicionamiento de la cooperativa es la calidad de sus productos, elaborados con leche proveniente de ganado alimentado con pastos naturales y recursos hídricos libres de contaminación.
Según explicó Ticona Quispe, esta característica ha permitido diferenciar su producción frente a otras ofertas del mercado y responder a una creciente demanda de alimentos saludables y ecológicos.
“El queso que producimos en Caritamaya proviene de animales alimentados con forraje natural y agua limpia, sin contaminación. Eso garantiza un producto de alta calidad para nuestros consumidores”, afirmó.
La dirigente sostuvo que los compradores valoran cada vez más los productos con origen certificado y procesos de producción sostenibles, tendencia que ha favorecido el crecimiento de la cooperativa.
Agromercado impulsó su expansión comercial
El desarrollo de la organización contó con el acompañamiento de Agromercado, entidad que brindó asistencia para su formalización y facilitó el acceso a espacios de comercialización en distintos mercados.
Gracias a este apoyo, los productos de la cooperativa han logrado posicionarse en diversas regiones del país y abrirse camino en mercados internacionales cercanos como Bolivia y Chile.
La experiencia es considerada un ejemplo de cómo la asociatividad y el fortalecimiento de capacidades pueden mejorar la competitividad de los pequeños productores rurales.
Apuntan a generar mayor valor agregado
La Cooperativa Agraria San Santiago de Ácora no solo busca consolidar la comercialización de lácteos. Entre sus proyectos se encuentra la industrialización de fresas para la elaboración de yogures y mermeladas, así como el fortalecimiento de la producción de hortalizas y otros cultivos con potencial comercial.
El objetivo es diversificar su oferta, incrementar los ingresos de sus asociados y generar mayores oportunidades económicas para las familias productoras del distrito de Ácora.




