La violencia volvió a cobrarse una vida en la ciudad de Puno. Edilberto Tique Condori, comerciante local, falleció la mañana del viernes luego de permanecer más de un mes internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional, a consecuencia de la brutal agresión que sufrió la noche del 13 de diciembre de 2025.
Su muerte ha generado profunda consternación entre familiares, amigos y comerciantes, quienes denuncian que el caso corre el riesgo de quedar impune, pese a la gravedad de los hechos y a la identificación del presunto agresor.
Familia señala a presidente de mercado como responsable
Los familiares de la víctima responsabilizan directamente a Oriel Maquera Lupaca, presidente del mercado “Unión y Dignidad”, como autor de la agresión, y exigen a las autoridades su inmediata detención y una sanción ejemplar.
Entre llantos, la esposa del fallecido, Yesenia Ascensio Gutiérrez, relató el largo y doloroso proceso que atravesó su esposo en cuidados intensivos. Contó que, contra todo pronóstico, en los últimos días Edilberto había mostrado signos de mejoría.
“Ayer abrió los ojos, me miró y me agarró la mano. Tenía esperanza de que se iba a recuperar”, expresó visiblemente afectada.
Sin embargo, esa esperanza se apagó con su fallecimiento, dejando a su familia sumida en el dolor y la incertidumbre.
Denuncian deficiencias en la atención médica
Además del pedido de justicia, los deudos cuestionaron la atención médica recibida, denunciando una presunta falta de personal especializado en la UCI, lo que —según indicaron— habría complicado la evolución del paciente durante su hospitalización.
Si bien reconocen el esfuerzo del personal de salud, exigieron una investigación para esclarecer si las condiciones del servicio influyeron en el desenlace fatal.
“Nunca asumió responsabilidad”
Los familiares también denunciaron que Oriel Maquera Lupaca nunca se acercó al hospital, ni mostró intención alguna de asumir responsabilidad moral o apoyo económico durante la prolongada hospitalización.
“Nunca vino, nunca se hizo cargo. Está tranquilo trabajando en el mercado mientras nosotros lloramos”, manifestaron con indignación.
Asimismo, aseguraron que el presunto agresor tendría antecedentes de violencia contra otros comerciantes, incluso mujeres, por lo que demandaron su retiro inmediato del cargo que ostenta.
Clamor por justicia y temor a la impunidad
Edilberto Tique deja en la orfandad a varios hijos, entre ellos una niña de siete años, quienes hoy enfrentan no solo la pérdida irreparable, sino también la incertidumbre de un proceso judicial que, temen, pueda dilatarse o archivarse.
Por ello, sus familiares exhortaron a la Policía Nacional y al Ministerio Público a actuar con celeridad y firmeza, advirtiendo que no permitirán que el caso quede impune.
“Solo pedimos justicia. Que esto no se archive y que el responsable pague por lo que hizo”, concluyeron.





