Tras tres días de paralización casi total en el sur de la región Puno, los ciudadanos aymaras dieron tregua y dejaron que los vehículos varados cerca del puente internacional de Ilave circulen libremente.
En tanto, en la localidad de Yunguyo, cerca a la frontera con Bolivia, la población se movilizó masivamente paralizando las actividades en la frontera. El pedido también es el cierre del congreso y elecciones generales para el año 2023.

Los dirigentes de la zona sur de la región indicaron que, a partir del 4 de enero el paro será total y dejarán que ninguna unidad vehicular circule por la zona hasta que Dina Boluarte renuncie y el congreso se cierre.
En tanto, en la zona norte, las provincias de Azángaro, y Huancané extendieron las medidas de protesta hasta ayer y dieron algunos días de tregua por navidad aunque, estuvieron cerca de no interrumpir sus medidas.
La organización de las medidas de protesta no son coordinadas a nivel regional pues no se ha conformado algo parecido a un comité de lucha a nivel regional y tampoco se ha dibujado un liderazgo notorio.
Eso se ha visto reflejado en la variedad de medidas y plazos que se han dado. En las ciudades comerciales como Juliaca, prefieren dar tregua hasta el 4 de enero pero, en otras ciudades, se quiere dar solamente dos días.




