Sin descartar las diversas hipótesis que se han formulado en torno a los autores intelectuales del homicidio de la periodista Susy Aponte Polo, más conocida como la China Polo, la revelación publicada por La Republica en su edición de este jueves 24 de septiembre, obtenida de fuentes allegadas al sicario autor del homicidio Luis Obispo internado en el hospital, es un aporte para discriminar las múltiples hipótesis que se han esgrimido.
La confesión del sicario autor confeso y flagrante del homicidio de la China Polo, Luis Obispo, a través de sus allegados, revela tres aspectos. Por un lado, aunque irrelevante, su arrepentimiento por el crimen perpetrado contra la conocida periodista en las redes sociales. En segundo lugar, detalló quién lo contacto y contrató para ejecutar el homicidio que conmocionó a Áncash y el país y enlutó al periodismo nacional.
Hasta antes de la publicación de La República, se creía que el también venezolano Ronald Toro, el operador logístico de los gastos de Obispo y otros tres refuerzos (entre ellos una mujer) que llevaron a Huaraz, fue quien lo contacto y contrató. No fue así. Según Luis Obispo, una compatriota quién hizo ambas cosas. Es posible que dicha ciudadana venezolana haya sido familia del operador logístico Ronald Toro. Y la que llegó al mismo hotel en Huaraz y, después, en Caraz.
Y, en tercer lugar, esto es lo más relevante de la nota de La Republica, es la confesión que Luis Obispo le hace a sus allegados: «…Dice que quien le ha mandado (asesinar a la China Polo) es alguien muy poderoso, alguien de arriba. Y ese grande está viendo, lee las noticias, sigue lo que está sucediendo…». El mensaje tramitado por Luis Obispo a La República lo pone -¡qué duda cabe!- ante la posibilidad real de que busquen acabar con su vida.
Y, en cuanto a las hipótesis formuladas, lo señalado por Obispo no solo busca su más rápido traslado a Lima ante el inminente riesgo de su vida ante una vendetta y un mayor -pese a que el principal sindicado haya sido el general Víctor Revoredo- resguardo policial, si no también -al señalar que la orden viene de arriba- ir discriminando las hipótesis (su primo Calderón, el exalcalde Walter Soto, el candidato de APP a la provincia de Huaraz, etc).
Sin dejar de investigar las hipótesis planteadas, el mensaje del sicario confeso del asesinato de la China Polo, Luis Obispo, está indicando que el autor intelectual es «de arriba» y «con mucho poder». Si es de «arriba» y muy «poderoso», no es de Nuevo Chimbote ni de Huaraz, capital de Áncash. De «arriba» y «poderoso» es de la PNP y los grupos del narcotrafico, oro ilegal, corrupción y tráfico de terrenos que fueron investigados y denunciados por el programa de la China Polo.
El Ministerio Público ya debió abrir carpetas fiscales y citar a los generales Óscar Arriola, Víctor Revoredo, entre otros, además, de levantar el secreto de las comunicaciones. Es una ofensa a la inteligencia que -hasta el momento- la investigación se haya circunscrito al sicario autor y al operador logístico.
Jaime Antezana Rivera




