En Huacullani, el Subprefecto, que previamente había sido rechazado por la población, organizó una ceremonia de bienvenida para la policía. Esto ocurrió después de que la población local viajara a la capital en busca de ayuda.
El Subprefecto en el Ojo de la Tormenta
La población de Huacullani, durante mucho tiempo, había negado su aceptación al Subprefecto local debido a desacuerdos previos. Sin embargo, en un intento por restaurar la calma y la seguridad en la población, el Subprefecto decidió recibir a la policía con una ceremonia formal.

Las Expectativas y la Realidad
En su discurso, el Subprefecto expresó su satisfacción por la llegada de la policía, destacando la necesidad de su presencia en la comunidad. Sin embargo, en pocos días, se desató la controversia cuando, en colaboración con la policía fiscal, se llevaron a cabo operativos que involucraron el uso de la fuerza en el área de Lacalaca.
Reacción de la Población
La respuesta de la población no se hizo esperar. Los pobladores de Huacullani manifestaron su enojo y exigieron su renuncia del Subprefecto, argumentando que su bienvenida a la policía había llevado a actos abusivos en la comunidad. Esta reacción intensificó aún más la tensión en los pobladores.

Conclusión
La recepción del Subprefecto a la policía en Huacullani, aunque inicialmente destinada a mejorar la seguridad, ha resultado en una creciente discordia en la comunidad. Este evento muestra la complejidad de las dinámicas locales y resalta la importancia de la comunicación efectiva entre las autoridades y la población en momentos de crisis.




