Los afectados por la contaminación minera de la cuenca del río LLallimayo en Puno acordaron suspender el inicio de un paro indefinido luego de que el gobierno decida enviar al ministro de ambiente y a una comitiva de alto nivel a la zona afectada.
La cita es este 11 de octubre en la localidad de Ayaviri en la sede del municipio provincial y el pedido principal es la construcción de una planta de tratamiento de aguas ácidas en el distrito de Llalli así como la dotación de agua potable.

La responsable es la mina Aruntani y, según indicaron los dirigentes, esta explotación minera ya clausurada tiene 65 componentes mal cerrados y hasta el momento, el gobierno central se comprometió a cerrar cinco mientras que el resto va por cuenta de la minera.
En días anteriores, los dirigentes denunciaron que el gobierno continuaba dilatando la solución del problema con varias reuniones improductivas y citas en la capital por o que exigieron que las reuniones sean en el lugar afectado, con la participación de autoridades con poder de decisión y con ofrecimientos concretos.
Daños
Los afectados de esta cuenca manifiestan síntomas de exposición a metales pesados para lo cual se está realizando a una investigación epidemiológica en salúd pública, esto en el distrito de Ocuviri de la provincia de Lampa.
La zona alimentada por la cuenta era sumamente productiva al punto de proveer carne de cordero a varias zonas del país, pero dejó de ser así por la contaminación y otros fenómenos económicos.
Autor: J.Carlos Flores Vargas




