Pedro Castillo conforma su nuevo consejo de ministros luego de tomar como rechazada la cuestión de confianza interpuesta por el renunciante, Aníbal Torres. En tanto, la mesa directiva del congreso juega a que no la rechazó pero denotan nervios y apuros.
Constitucionalistas como Natali Amprimo y el mismo Espinoza Saldaña afirman que, al margen de las normas, en este tipo de situaciones, priman los hechos antes que el derecho. Es decir, al cambiar el consejo de ministros se dio la «Crisis del Gabinete».
Vale todo
Aunque el Congreso quiera defenderse con tu reglamento, varios observadores indicaron que violó dicha norma al rechazar «de plano», la cuestión de confianza.
Amprimo observó que, según reglamento, para que se rechace de plano la cuestión de confianza y no sea tomada como una denegatoria, esta se tenía que haber debatido en el pleno, pero esto no sucedió.
En el mismo sentido, el periodista Jonathan Castro, citó el artículo 86 del reglamento del congreso el cual indica, textualmente, que será el PLENO del congreso que declare la improcedencia de una cuestión de confianza.
Se debe repetir que fue la mesa directiva la que declaró inadmisible la cuestión de confianza.

Más «vale todo»
Lo anterior denota nervios y se confirma con lo hecho por la Comisión de Constitución y Reglamento bajo la presidencia de «Nano» Guerra que se saltó su reglamento para citar a sesión
El periodista Wilber Huacasi observó que la citación para la sesión de esta comisión no cumplió con el plazo de 24 horas de anticipación como mínima para la citación.
Prensa empresarial
Periodistas como Jaime Chincha y Rosa María Palacios se empeñan en difundir la idea de que Pedro Castillo no debe interpretar el rechazo de plano como una negación a la cuestión de confianza.
«No se que mensaje presidencial han escuchado algunos periodistas. En ningún momento lo oí decir que habiendo negado la primera cuestión de confianza se entendió rechazada y van por la segunda», dijo la periodista empresarial.
Con esto, se da por sentada la posición de los grupos de poder económico que tienen a estos periodistas como sus mensajeros, voceros y defensores de sus intereses ante la opinión pública.
Pedro Castillo
Lo han repetido hasta la saciedad: con la renuncia de Aníbal Torres, el cambio de ministros, tomó por rechazada la cuestión de confianza.
Se han mencionado tres nombres para suceder a Torres: Guillermo Bermejo, Alejandro Salas y Luis Mendieta.
Bermejo fue a palacio, se vio al abogado Noblecilla, muy amigo suyo, asistir a palacio.

Alejandro Salas y Luis Mendieta, en cambio, pertenecen a palacio. Salas es conocido por su habilidad para defender al presidente en cambio Luis Mendieta, es un asesor con pasado izquierdista y, según información diversa, aumentó su poder en palacio, en las últimas semanas.
Balance
Rosa María Palacios, la cara mediática de las mineras, indica que el próximo primer ministro será intocable, lo que anticipa que, en este asalto, Castillo salió airoso.
Otro factor que fortalece a Castillo es que, por segunda vez, definió por completo la agenda política en el país al contrario de lo que pasaba antes cuando era la oposición la que definía que se hable de sus denuncias por corrupción.
Los nervios de la oposición se hicieron más que evidentes con los errores innecesarios del congreso. Por otro lado, todo indica que Palacio de Gobierno al fin tiene una estrategia para permanecer en el poder aunque, ha dejado de lado los cambios profundos que prometía.
POR: J.CARLOS FLORES VARGAS




