Las intensas precipitaciones que han azotado Puno están dejando una huella devastadora en la actividad pecuaria. La mortandad de animales, el brote de enfermedades y la pérdida de cultivos han puesto en riesgo la estabilidad del sector, generando preocupación entre los ganaderos y expertos de la región.
Impacto en el Sector Ganadero
Alfredo Valdez Gutiérrez, médico veterinario zootecnista, alertó sobre el impacto sin precedentes de estas lluvias. «La lluvia nos ha golpeado muy severamente, como nunca,» declaró, subrayando la magnitud del daño. Según sus informes, las intensas precipitaciones han provocado inundaciones en campos de cultivo y zonas de pastoreo, afectando a vacunos, ovinos y camélidos. El especialista explicó que, además de la alta mortalidad, las enfermedades se han propagado más rápidamente debido a las condiciones adversas.
Respuesta y Retos para los Ganaderos
Si bien algunas instituciones han brindado apoyo, Valdez señaló que la ayuda recibida ha sido insuficiente para mitigar los estragos en el sector. Los campos de pastos naturales han quedado inutilizables por el exceso de agua, lo que obliga a los ganaderos a recurrir a alternativas como el uso de pacas y alimentos concentrados para alimentar al ganado, incrementando los costos y complicando la logística de la producción.
Ante este escenario, el especialista enfatizó la necesidad de implementar un manejo más eficiente del ganado. «El animal debe tener un manejo más eficiente; la tecnificación y el uso de la biotecnología, como la inseminación y la transferencia de embriones, están en auge y pueden ser una solución para enfrentar estos desafíos,» comentó. Además, resaltó la importancia de mejorar la infraestructura y gestionar de manera adecuada los pastos mediante una rotación que permita trasladar a los animales a zonas más secas, reduciendo así el riesgo de contagio de enfermedades.
Llamado a la Acción
Valdez concluyó enfatizando que, si bien las soluciones técnicas están al alcance, es fundamental que las autoridades intervengan de manera coordinada. Instituciones como el Ministerio de Cultura, SENASA, el Ministerio de Desarrollo Rural y los gobiernos regionales y locales deben trabajar conjuntamente para evitar que la producción pecuaria se vea nuevamente comprometida ante nuevas emergencias climáticas.
Con estos desafíos, el sector ganadero de Puno se encuentra en una encrucijada que exige tanto innovación tecnológica como políticas públicas efectivas para salvaguardar su futuro.




