El especialista en gestión pública, William Sobrino Arias, alertó que las instituciones del Estado aún no están preparadas para garantizar unas elecciones confiables en 2026. Según explicó, persisten deficiencias en la modernización del aparato estatal, lo que mantiene procesos burocráticos lentos y poco eficientes debido, en gran parte, a la falta de personal capacitado.
“Las entidades sopesan con mucho déficit”, remarcó, subrayando que esta situación genera un escenario de incertidumbre y riesgos de conflictividad social. En particular, mencionó que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) enfrentan serios problemas como la acumulación de expedientes, procesos de vacancia y revocatoria pendientes, además de denuncias por falsificación de firmas.
Sobrino Arias también cuestionó la transparencia en el financiamiento de campañas electorales, señalando que el Banco de la Nación no garantiza un control riguroso sobre el origen de los aportes. “No hay una verdadera transparencia y, por lo tanto, tampoco seguridad sobre estos fondos”, advirtió.
Ante este panorama, el especialista propuso incorporar veedores ciudadanos y aprovechar plataformas digitales de fiscalización en tiempo real, lo que permitiría a la población supervisar los procesos de manera directa. Estas medidas, afirmó, fortalecerían la confianza ciudadana y reducirían el riesgo de tensiones sociales durante el próximo proceso electoral.
Con ello, subrayó la necesidad de acciones urgentes para modernizar el Estado y garantizar unas elecciones legítimas y transparentes en 2026, evitando que la falta de preparación institucional debilite la democracia en el Perú.




