Las denuncias de parte de trabajadores de construcción por retraso de pagos, despidos, incumplimiento de tablas salariales y otros son constantes en la región.
El último incidente se dio con la protesta de los obreros que trabajan en el tecnológico de Juliaca quienes protestaron el día de hoy, 6 de octubre, en el frontis del gobierno regional.
Según denunciaron los protestantes, hay 150 trabajadores que, desde hace un mes fueron despedidos sin liquidación y con una deuda de tres quincenas.
La empresa denunciada es el consorcio Alborada que tiene a cargo la obra de construcción del local del tecnológico de Juliaca. Esta obra tiene un presupuesto de 42 millones de soles y, según indican los dirigentes, la empresa no es solvente.
No se trata de un caso raro sino que se dan regularmente. El problema es que, muchas veces, las empresas y los consorcios que acceden a contratar con el gobierno regional no están bien constituidas.
Hay varios antecedentes de empresas que no tienen la maquinaria, ni el presupuesto ni la experiencia necesaria para llevar adelante el proyecto y, cuando se ven desfinanciadas, optan por romper la cadena por el eslabón más débil, es decir, los trabajadores.




