La ciudad de Ayaviri amaneció nuevamente bloqueada este martes debido al segundo día de paralización convocada por pobladores y organizaciones sociales que exigen acciones concretas frente a la contaminación de la cuenca del río Llallimayo.
La medida de protesta mantiene interrumpido el tránsito en varios tramos de la carretera Interoceánica y ha dejado decenas de vehículos y pasajeros varados en distintos puntos de acceso a la provincia de Melgar.
Desde las primeras horas del día, buses interprovinciales, minivans, vehículos particulares y unidades de carga pesada permanecen detenidos en sectores como Kawasiri, donde manifestantes instalaron piquetes y restringieron el paso vehicular.

Enfrentamientos dejaron vehículos dañados
La tensión aumentó durante la noche del lunes, cuando se registraron enfrentamientos entre algunos pasajeros y manifestantes.
Según reportes preliminares, personas que intentaban continuar su viaje comenzaron a lanzar piedras para desbloquear la vía, situación que derivó en momentos de violencia y daños materiales.
Como consecuencia, varios vehículos terminaron con lunas y parabrisas destruidos, aumentando la preocupación entre los viajeros que permanecen expuestos a las bajas temperaturas del altiplano.
Pese a los incidentes, dirigentes de la movilización lograron controlar la situación y evitar enfrentamientos de mayor gravedad.

Paso restringido y malestar entre pasajeros
Transportistas y pasajeros denunciaron largas horas de espera y dificultades para continuar sus desplazamientos tanto hacia Cusco como por las rutas que conectan con Puno y Arequipa.
Durante la madrugada, los dirigentes otorgaron breves treguas de aproximadamente 30 minutos para permitir el tránsito restringido de algunas unidades. Sin embargo, el cierre de las vías fue restablecido poco después.
El malestar crece entre quienes permanecen varados soportando el intenso frío de la zona y la incertidumbre respecto al restablecimiento del tránsito.

Protesta exige remediación por contaminación del Llallimayo
La paralización tiene como principal demanda la atención a la contaminación de la cuenca del río Llallimayo, problemática ambiental que, según organizaciones locales y pobladores, afecta desde hace más de una década a comunidades dedicadas principalmente a la ganadería y agricultura.
Los manifestantes cuestionan la falta de medidas definitivas de remediación ambiental y advierten que las protestas continuarán mientras no existan compromisos concretos por parte del Gobierno y autoridades regionales.
Hasta el cierre de esta edición, no se había confirmado una mesa de diálogo que permita destrabar el conflicto.





