Entre el sonido alegre de los sicuris y los aplausos de su gente, el joven atleta Brayan Huanca Quispe fue recibido como un verdadero héroe en su tierra natal. El pueblo aymara de Cojata se volcó a la plaza principal para reconocer los logros de este deportista que brilla a nivel nacional.
En una ceremonia especial, las autoridades locales no escatimaron en muestras de cariño y apoyo. El regidor Tomás Ccapa López, en representación de la municipalidad, le hizo entrega de una resolución de alcaldía, la medalla de la ciudad y una estatuilla del cerro Kalacumo, un símbolo de las raíces del atleta.
Pero los reconocimientos no pararon ahí. El subprefecto, junto a los tenientes gobernadores, también quiso sumarse al homenaje. Además, la Caja de Ahorros La Red Rural Cojata y muchos pobladores, con el corazón en la mano, le alcanzaron sobres y aportes en efectivo como una forma concreta de apoyar su carrera deportiva.
Brayan no estuvo solo en este día tan especial. A su lado, recibiendo también los honores del pueblo, estuvo su profesor, el destacado atleta nacional Julio Cutipa, a quien se le impuso la medalla de la ciudad y se le otorgó la estatuilla del cerro Kalacumo, en un justo reconocimiento a su labor como guía.
Los regidores recordaron que el apoyo de Cojata a Brayan no es nuevo. El año pasado, la municipalidad ya había respaldado su talento con implementos deportivos, como zapatillas, para ayudarlo en su preparación.
Fue, sin duda, una jornada de fiesta en la que Cojata le demostró a uno de sus hijos más esforzados que, en cada medalla que gana, todo un pueblo corre con Brayan Huanca.
Por Leonidas Bravo












