La criminalidad desbocada. Tal es la permisión y facilidades que tienen las bandas criminales (extorsión, minería ilegal, narcotrafico, tráfico de terrenos, corrupción, etc) y el sicariato, una industria transversal a esa bandas criminales, de parte del gobierno de la señora K alias Balcazar que favorecen a la candidatura de Keiko Fujimori en su principal ofrecimiento electoral: «orden y seguridad».
En otros términos, el gobierno de la señora K con el rostro del fantoche Balcázar y Óscar Arriola en la PNP no hacen nada (solo capturas chauchillas) contra el desbocamiento de los homicidios, balaceras y explosiones en Lima, Madre de Dios, La Libertad, el Callao, Tumbes, etc, abona la propuesta electoral de Keiko Fujimori: ser -como su padre- la encarnación del orden y la seguridad.
En síntesis, el gobierno de la señora K alias Balcazar a favor de la candidata Keiko Fujimori. Pero esto no empezó con Balcazar. Esto empezó con Dina Boluarte y, después, con José Jerí. Así, la narco-mafia fujimorista, al ser -desde los 90 y a lo largo del siglo XXI- la mayor representación del crimen organizado no va a enfrentar al crimen que opera en las calles: las bandas extorsivas y el sicariato ejecutor de los homicidios.
Mientras tanto, la mayoría de la ciudadanía no percibe esa conexión umbilical entre el gobierno y Congreso manejados por el fujimorismo. Son lo mismo. Incluso, mucha gente cree que los gobiernos de Boluarte y Balcazar son de la izquierda marxista-leninista de Perú Libre del clan Cerrón. Menos van a entender que la señora K es la jefa de Jefas de narco-criminalidad política y la representación de todas las modalidades del crimen organizado.
Jaime Antezana Rivera




