Estas han sido las navidades más violentas y militarizadas de la democracia peruana. Por primera vez en nuestra historia, un nuevo Gobierno civil en su primera quincena ha abaleado a manifestantes y asesinando a decenas de ellos.
Sin embargo, el Congreso no ha creado una comisión investigadora ni busca censurar a los protagonistas. La nueva Presidenta pidió a los mismos uniformados que se investiguen ellos mismos en su propio foro, y no en el civil. Tal fue la reacción provocada que ella debió pedir disculpas.
No sabemos cuantos muertos, desaparecidos o heridos hay. Según el Ministerio de Salud, el 18 ya había 27 fallecidos. Empeoro, 3 días después, La República publica la lista de solo 21 nombres. También habla de que, además, «Por accidentes de tránsito o hechos vinculados a las protestas en Perú fallecieron 6 personas», con lo que quieren minimizar una parte de ellos para hacer que la cifra se reduzca.
Si se trata de accidentes de tránsito, hay muchos que han muerto por ello en ese periodo. Por ejemplo, dicho diario, el 20/12, informa que perdieron la vida 8 personas que iban en un bus en Chumbivilcas cuando este buscó una vía que no estuviese bloqueada.
El Popular llegó a informar de un muerto tras protestas en Lima, pero luego borró esa nota.
Hace 4 días, según una de las principales emisoras de Colombia, RCN: «La represión de las manifestaciones, además de los 30 fallecidos, también ha dejado 646 heridos (290 policías), según la Defensoría.»
Cuando fue la masacre de Tarata en 1992 o la de un caserío del VRAEM 2 semanas antes de las elecciones del 06/06/2021, todos los medios la ponían en primera palabra, pues buscaban reforzar la «lucha antiterrorista». Son los diarios de EEUU los que más cubren las matanzas. Es el diario más importante de la ciudad más importante del mundo (The New York Times) quien puso en su tapa la matanza de Ayacucho.
Boluarte, en vez de renunciar o cambiar su equipo, ha decidido preservarse y premiar a su ministro de defensa, convirtiéndolo en Premier. Dina y la DBA al endosarse mutuamente se autodinamitan.
Isaac Bigio




