Representantes de los agricultores puneños informaron que las primeras siembras que van del 14 de octubre al 8 de noviembre no se llevaron a cabo porque la falta de lluvias seca el suelo y hace imposible que haya las condiciones para que germinen las semillas.
En consecuencia, hasta el momento, se estima una disminución del 25 % de cosechas para al final de la temporada. Estas estimaciones provienen de los agricultores y esperan una confirmación de parte de las autoridades.
La ganadería también se ha perjudicado pues la alfalfa y la avena se están agotando y todo esto mientras las heladas y los fuertes vientos perjudican los pocos cultivos que se han sembrado. En Puno, la quinua y la papa son los principales cultivos y su provisión está amenazada para el próximo año.
Otra de las dificultades es el aumento de los fertilizantes aunque en el altiplano no se usan los agroquímicos a gran escala.
Por otro lado, el inminente aumento del precios de los alimentos también representa una oportunidad para que los productores obtengan mayor rentabilidad por sus productos, esto si los intermediarios no se quedan con la diferencia.
Autor: J.Carlos Flores Vargas




