La última encuesta de la empresa Ipsos confirmó que Pedro Castillo volvió a incrementar su popularidad o, en todo caso, disminuir su enorme impopularidad en octubre a pesar de la clara parcialización de los medios de comunicación dominantes en el Perú.
De acuerdo a observadores políticos, una clave para el incremento fue abrir el palacio a organizaciones populares, acto político que no se daba en anteriores gobierno donde solamente, grandes empresarios tenían acceso.
Esto se concretó con una serie de reuniones celebradas en el patio principal de palacio de gobierno donde los dirigentes se expresan y, con su sola presencia le da legitimidad al poder ejercido por el presidente.
Otro de los factores es el desgaste de la oposición y la antipatía por su identificación con los sectores más pudientes de la sociedad peruana, en contraste con la identificación que logra Castillo con los sectores más populares, en especial, con el mundo rural y provinciano.
Lo psicológico también juega a favor del presidente pues, tal como lo han reconocido sus adversarios, proyecta una imagen de jugador en desventaja, rodeado y vapuleado lo que despierta cierta solidaridad de varios ciudadanos.
Algunos actos del ejecutivo como la imposición de límites a la tercerización y mejoras en la legislación laboral también han sido un acierto según lo apunta Silvio Rendón quien agrega que sí hubo pequeños logros en la gestión de Castillo.
Autor: J.Carlos Flores Vargas





