La carretera que une Santa Rosa con Nuñoa – Macusani, ejecutada en 2010 gracias a un financiamiento de Minsur, se perfila como eje fundamental para dinamizar la economía en el sur andino. Con la expectativa de ampliar la participación empresarial, las autoridades y el sector privado buscan consolidar este corredor vial pendiente, clave para la integración regional y el desarrollo económico.
Un Proyecto con Retos Históricos y Nuevas Oportunidades
Hermógenes Zamata Mamani, presidente del Comité de Gestión de la carretera Santa Rosa – Nuñoa – Macusani, explicó que la demora en la ejecución de la obra responde a un entramado burocrático: “El Estado es burocrático, hay levantamiento de observaciones, nuevamente se levantan las observaciones, hay cambio de funcionarios”, manifestó Zamata. En 2010, Minsur invirtió más de 17 millones de soles mediante una Alianza Público-Privada (APP) para financiar el tramo Santa Rosa – Nuñoa, sentando las bases para lo que hoy se proyecta como un motor de desarrollo regional.
Actualmente, Intersur se ha sumado al proceso, y se espera la incorporación de una tercera empresa, lo que refleja el interés del sector privado en aportar al crecimiento económico local. “La inversión privada genera desarrollo económico local, genera empleo y aporta divisas al Estado”, sostuvo Zamata, subrayando la importancia de este esquema de colaboración público-privada para reactivar la infraestructura vial.
Impulso a la Integración y al Desarrollo Regional
El proyecto no solo beneficiará a Nuñoa, sino que se concibe como una arteria de integración macroregional. Su conexión con vías nacionales e interoceánicas facilitará el intercambio comercial y el acceso a nuevos mercados, beneficiando a varias provincias del sur andino. Este corredor vial se vislumbra como una vía que dinamizará sectores estratégicos como el turismo, el comercio de fibra de alpaca, la producción de lácteos, la papa nativa y la organización de productores locales.
El respaldo institucional es sólido. Tanto la Municipalidad Provincial de Melgar como el gobernador regional han expresado su apoyo, lo que refuerza la viabilidad del proyecto. Sin embargo, Zamata alerta que, a pesar de las expectativas de inicio en 2026, la lentitud de los procesos técnicos y la inestabilidad política a nivel nacional podrían seguir postergando la ejecución de esta obra tan esperada.
Un Llamado a la Colaboración Integral
El presidente del comité de gestión concluyó que la sinergia entre autoridades, organizaciones comunales y empresas privadas es crucial para materializar el proyecto. Solo a través del trabajo conjunto se podrá garantizar que esta infraestructura no solo integre mercados, sino que también fomente el desarrollo sostenible y el bienestar de las comunidades del sur andino.




